Yoga y Arte

KI “Energía Universal”

En el estudio de la Energía Ki podemos establecer tres tipos principales:

  • Tien Ki, o Ki del Cielo.
  • Kyh Ki o Ki de la Tierra.
  • Zen Ki, o Ki Humano.

El Ki del Cielo

Debe estudiarse en Reiki en cuanto que entra en el interior del cuerpo por el hueso de la fontanela convirtiéndose en nuestro principal aporte de Energía cuando desarrollamos suficientemente nuestra sensibilidad para almacenarlo en el vientre (Hara). Para que ello se produzca nuestra columna y cuello deben estar perfectamente alineadas, y nuestra mente distendida. Si la posición y la actitud son correctas se siente el “tirón celestial”, señal inequívoca de que la energía del Cielo está entrando y nutriendo nuestro cuerpo.

El Ki de la tierra

Debe también estudiarse en Reiki en cuanto que penetra en el interior del cuerpo por la planta del pie en las cavidades situadas en la planta del pie, a un tercio de la distancia entre la base de los dedos y el final del talón. Este Ki es el responsable de lo que llamamos “enraizamiento” y también puede almacenarse en el vientre (Hara) aumentando nuestra energía.

El Ki Humano, clasificado en:

CIELO ANTERIOR: en el que se engloban las energías heredadas que provienen, algunas de antes de la concepción y otras posteriores a la concepción pero anteriores al nacimiento.

Energía Prenatal (Yuan Ki): Esta energía, la más importante de todas las del Cielo anterior, se produce en el momento mismo de la concepción por la fusión de la energía integrada en el Esperma del Padre (Yang) y la energía integrada del Ovulo de la Madre (Yin).

En las investigaciones más recientes sobre esta energía se dice incluso que es el motor del desarrollo del embrión humano.

Después del nacimiento, la Energía prenatal es el responsable del crecimiento de los órganos y es el director del proceso vital. Cuando la Energía Prenatal se acaba, sobreviene la muerte natural.

Esta energía tiene su sede en los riñones, principalmente en el derecho. Se accede a él mediante una cavidad entre las vértebras segunda y tercera lumbares conocida como puerta de la vida o punto Ming Men.

La importancia de este punto se manifiesta en el hecho de que hay un meridiano exclusivamente para distribuir la energía prenatal por el organismo.

De la fortaleza de nuestra energía prenatal dependerá nuestra salud y sobre todo la duración de nuestra vida: Es el reloj biológico. El primer motivo para tener una energía prenatal de calidad es, naturalmente, la calidad de nuestros progenitores: Si nuestro padre o nuestra madre presentan carencias en su energía prenatal, no tendrá la nuestra gran calidad.

Después del nacimiento la responsabilidad sobre la energía prenatal nos corresponde a nosotros: por una parte, tiene influencia la alimentación, la respiración y otras cuestiones, pero la causa más importante de pérdida de energía prenatal se debe a las relaciones sexuales inapropiadas. Un exceso de eyaculación por parte del hombre literalmente consume su energía, ya que la naturaleza utiliza esta vía para que el padre transmita la energía prenatal a sus hijos. Así, controlando la eyaculación el hombre mantiene su energía prenatal intacta. En la mujer la pérdida de energía prenatal se produce durante la menstruación, de ahí la debilidad durante la menstruación, y también se comprende así que cuando una mujer está débil, no menstrúe, ya que la naturaleza la preserva.

Cuando la energía prenatal está baja, los síntomas son: Astenia, descenso de la actividad sexual, polipnea y palidez.

En estos casos se suele actual sobre el punto Ming Men, para estimularlo y mantener nuestra Energía Prenatal en buen estado.

La Esencia (Jieng Ki) : Al igual que la Energía Prenatal también proviene de los Padres. En el momento de la concepción se forma la Energía prenatal (Yuan), y de él proviene la Esencia (Jieng).

Este Ki reside cerca de los riñones y se desplaza por el mismo canal que el Yuan. Su principal actividad reside en el soporte material de la vida, la actividad endocrina y hormonal. La principal diferencia con la Energía prenatal reside en que la Esencia sí puede ser regenerada mediante una correcta alimentación y también mediante el Tao de la sexualidad, con lo que su nivel puede mantenerse intacto a pesar de usarlo constantemente, siempre que se conozcan y practiquen las técnicas referidas.

También juega un gran papel en la reproducción, puesto que hace falta también Jieng de los padres para crear una nueva vida. El vehículo de transmisión de la Esencia a los hijos está en los gene, de ahí la separación y posterior unión de los cromosomas sexuales, uno del padre y uno de la madre.

Jieng también se encarga del crecimiento (glándula timo), de la maduración sexual (ovarios y testículos), ya que su residencia está en la glándula suprarrenal. Además, la evolución de la Esencia controla los cambios de la adolescencia, la madurez y la vejez. Si el Jieng se agota, y el cuerpo no puede regenerarlo, también sobreviene la muerte, como con el Yuan.

Cuando la Esencia es baja o de mala calidad (relaciones sexuales descontroladas o bajo los efectos del alcohol y otras drogas) sobreviene la terrible enfermedad llamada “vejez”. Se diagnostica por vértigo, debilidad, desmayos, bajo funcionamiento de los órganos, impotencias y disminución de la lívido e incapacidad de reproducirse. Esta enfermedad (vejez), junto con la esquizofrenia, está previsto que serán las grandes plagas del siglo XXI.

La Energía Directriz (Zong Ki): Esta energía se hereda también del padre y de la madre, y su responsabilidad es precisamente permitir la asimilación de las energías del cielo posterior, mediante la respiración y la alimentación. Por tanto, esta energía está muy ligada a los pulmones, el bazo, al sistema linfático y a la circulación, siendo la responsable del ritmo cardio-respiratorio.

La sede de esta energía es el plexo solar, y el meridiano que la controla es el “Gran Lo del bazo”, por lo que es en este meridiano donde se unen la energía almacenada por la respiración con la energía almacenada por los alimentos, para luego circular por el organismo. El Zong Ki es el responsable de este proceso.

En caso de un Energía Directriz en desequilibrio, se produce celulitis, edemas, dolores generalizados y parálisis de la sangre y de la energía, ya que es el Zong Ki el que empuja la energía por los meridianos.

Una de las causas más claras del debilitamiento de la energía directriz es el tabaquismo.

NACIMIENTO: Incluye las Energía del momento del Alumbramiento.

Shen Innato: Energía Espiritual (Shen) innata, que depende parcialmente del Padre y de la Madre, se apega al feto en varias fases: Por una parte, cuando el semen del padre entra en el óvulo del a madre. Por otra parte, en el momento anterior al alumbramiento, cuando se inicia el parto (y se inicia precisamente a causa de esto). Y por otra, en momentos inmediatamente anteriores e inmediatamente posteriores al alumbramiento se pueden producir apegos de Energía Espiritual dispersa procedentes del exterior. Esto puede ocurrir también en otros momentos de la vida, incluso en el adulto, pero por causas diferentes que serían objeto de un estudio más avanzado cuando se profundiza en los últimos pasos para la iluminación. Por esto se dice que la Energía Espiritual lleva implícita la Energía de toda la especie humana e incluso sus ancestros, ya que esta transmisión ininterrumpida es el origen de la vida tal y como la conocemos.

Su residencia en el interior del cuerpo está bajo el hueso Sacro, y cuando asciende se introduce en la médula ósea por los orificios laterales del Sacro. Podemos ver entonces como la soldadura de las vértebras del Sacro se produce evolutivamente para proteger el Shen innato, también llamado Shen de Agua.

CIELO POSTERIOR: en el que se incluyen las energías adquiridas después del nacimiento, principalmente mediante la respiración y la alimentación.

La Esencia adquirida (Jieng Ki): La Esencia prenatal es usado por el organismo sano como modelo o estructura para asimilar la Esencia adquirida. En el organismo enfermo incapaz de absorber Esencia externa, se usa para sus funciones la Esencia prenatal, por lo que la vida se acorta. Esta es la causa de que la esperanza de vida rara vez sobrepase los 100 años, cuando nuestro reloj biológico innato es de 144 años aproximadamente.

Cada órgano del cuerpo posee y sintetiza su propia esencia postnatal a partir de la energía de los alimentos y de la respiración. Esta esencia es de naturaleza Yin.

La Energía de la gran circulación (Yong Ki): Esta es la energía que fluye sin cesar, en un organismo sano, por los doce meridianos principales. El estómago y el Bazo-Páncreas son la víscera Yang y el órgano Yin acoplados que se encargan de la absorción del Ki de los alimentos y lo depositan en el plexo solar. El Pulmón recoge la esencia del aire. El yong mezcla la energía de los alimentos con la energía del aire en el pulmón, le da estructura, y la respiración empuja esta energía por la Gran Circulación, comenzando, como no podría ser de otra manera, por le meridiano Pulmón.

Para ser precisos, recordemos que también se produce una entrada de Ki de los alimentos a través del hígado por la absorción en el intestino Delgado (recordemos la mínima diferencia entre el duodeno y la parte final del estómago, y que precisamente es en el duodeno donde desemboca el páncreas).

Esta función de la Energía Circulatoria, en el fondo, es la nutrición de las células de Energía de forma similar a la oxigenación celular. De hecho, podemos comparar los vasos sanguíneos a los canales de energía, que también se ramifican hasta formar diminutos vasos energéticos que llegan hasta las células.

Este Ki del aire es transportado por los iones negativos.

  1. Si Yong está desequilibrado en exceso, normalmente por exceso de Yang en la dieta (abuso de alcohol, abuso de carne, abuso de especias…) provocará dolo en el plexo solar, el abdomen, digestión lenta, obesidad, diabetes, hipertensión, gases, digestiones muy pesadas, etc.
  2. Si Yong está desequilibrado por defecto (diarreas fuertes, subalimentación, exceso de cereales, dieta macrobiótica) se produce adelgazamiento, dolores de estómago, fatiga, anemia y sobre todo una bajísima inmunidad.

El Escudo (Wei Ki): Es la energía de protección del cuerpo, la primera barrera contra las agresiones externas (viento frio, viento húmedo). Circula por la piel, por la capa basal germinativa, e incluso por el exterior de la piel cuando el sujeto está sano. Recorre las aponeurosis, los tendones, las fascias y el diafragma.

Está energía se gesta a partir de la comida en el estómago, de la bebida en el intestino grueso, y de la respiración. Todo ello se mezcla en el riñón donde se gesta el Escudo, que entonces sube hasta el pulmón y desde ahí se dispersa por la piel.

El Escudo defiende al organismo del clima, regula la temperatura del cuerpo, controla la sudoración, produce el brillo de la piel y los cabellos y calienta el interior del cuero. También es el responsable de la cicatrización y la fagocitación por los glóbulos blancos de las bacterias.

Si el riñón es débil, si el estómago o el bazo están en defecto, el Escudo es débil: en ese caso el paciente tiene sudor nocturno, fatiga y, sobre todo, bajísimo nivel defensivo del organismo. Si los pulmones están débiles, el Escudo también lo está, produciéndose falta de aliento, piel seca, y debilidad en la voz.

En el Reiki Externo se trabaja principalmente el Escudo, mediante la tensión y relajación de los músculos y tendones. Esto se hace trabajando junto con la respiración por lo que el resultado es un extraordinario incremento de la fuerza muscular y también una mayor resistencia a las agresiones externas. Si además se combina con el Interno, la resistencia ante las agresiones se multiplica.