Yoga y Arte

Respiración Abdominal Inversa o Taoísta

Es la respiración más empleada en los ejercicios de Reiki, tiene los mismos beneficios que la respiración abdominal normal, sólo que aumenta la eficacia en el empuje del Ki.

Cada vez que se espira se expande el Ki y cuando se inspira, se está conservando el Ki o incluso absorbiendo el Ki circundante hacia el interior del cuerpo.

La experiencia nos enseña que cuando intentamos expandir el Ki intencionadamente durante la espiración, resulta más fácil expandir los músculos que relajarlos. En ésta respiración se desplaza el abdomen hacia dentro al inspirar y hacia fuera cuando se espira.

Es una respiración instintiva en momentos que deseamos aumentar nuestra energía y dirigirla al exterior, podemos probar a ejecutar un esfuerzo; intentando inflar un globo y colocar una mano en el abdomen, descubrirás que cuando soplas, el abdomen se expande en lugar de contraerse; o bien imagina que estás empujado un automóvil. Para expresar tu fuerza, tienes que espirar mientras empuja. Si prestas atención a su abdomen mientras lo haces, te darás cuenta que el abdomen vuelve a expandirse. En cambio sí contraes el estómago al hacerlo, descubrirás que hay menos fuerza y que resulta poco natural.

Siempre que nuestro organismo necesita absorber mucha energía o desea dirigirla intencionadamente hacia las extremidades, automáticamente usa esta respiración. De ahí que este método sea el más usado para aumentar la eficacia en dirigir el Ki a las manos como necesitamos al principio de la práctica de Reiki.

Beneficios que aporta:

  • Mayor eficacia para dirigir el Ki a las extremidades.
  • Se utiliza en la práctica de las artes marciales (Los taoistas aprendieron a dirigir el Ki a cualquier parte del cuerpo a través de la respiración abdominal inversa).
  • Elevar mejor el Ki por la columna vertebral.

Conviene saber las dificultades que puede plantear esta respiración, sobre todo al principio de su práctica:

  • Tensión torácica: al desplazar el diafragma hacia abajo al inspirar y contraer el abdomen, se genera una presión hacia arriba que dificulta la bajada del diafragma. Esto causa tensión en la zona del plexo solar y por tanto estancamiento del Ki.

Si este problema persiste, puede provocar dolores de estómago, diarreas e incluso dolor en el pecho. El cuerpo se vuelve Yang y la mente se dispersa.

La solución está en seguir con la práctica sin prisas. Mantener la atención en el plexo solar durante la inspiración consigue también relajar la zona y evitar el estancamiento del Ki. Con el tiempo, se consigue hacer girar los músculos abdominales en círculo llegándose así al domino total de la respiración, hasta llegar a convertirse en natural durante la práctica del Reiki.

  • Contener la respiración: Este es otro de los problemas típicos de los principiantes, que no distinguen entre retener el aliento y contener la respiración. Como este método conlleva una ligera tensión, tenemos al principio la tendencia a aguantar la respiración unos segundos, sobre todo cuando tratamos de adaptarla a un ejercicio. Esto es muy perjudicial, produce un estancamiento del Ki y no debe practicarse nunca salvo que ése sea precisamente el ejercicio. La retención del aliento nunca es forzada, sino que más bien es un tránsito entre inhalación y exhalación, que no requiere esfuerzo alguno.