Yoga y Arte

Respiración y Ki

Hay dos tipos fundamentales de respiración: La Energizante y la Limpiadora;

  • La Energizante absorbe energía vital y está centrada en la inhalación (el bostezo, una inhalación larga y energizante seguida de una breve retención).
  • La Limpiadora desintoxica el cuerpo y está centrada en la exhalación (el suspiro, sistema espontáneo de limpieza mediante una larga exhalación).

Todo el mundo, incluso sin saberlo, aplica estos dos tipos de respiración durante el día, cuando el cuerpo lo necesita.

Ki, en otra de sus acepciones significa “respiración”. La palabra Ki significa Energía tanto como Aliento. De ahí que el control de la respiración sea tan fundamental en la práctica de la Energía, es más, la Energía se mueve por los meridianos al ritmo de un ancho de mano por cada respiración. Es la exhalación la que produce este movimiento, de una forma análoga a como la contracción del corazón envía la sangre por el sistema circulatorio que, incidentalmente, es una de las vías de la Energías por el organismo.

La respiración Taoísta se basa en el Yin y el Yang, en el equilibrio entre la inhalación (Yin) y la Exhalación (Yang). La respiración es el único proceso del cuerpo que escapa al dualismo voluntario – involuntario, puesto que automáticamente se convierte en involuntaria cuando le dejamos de prestar atención. Es precisamente la atención a la respiración el punto más importante para los principiantes de Reiki.

Pero no solamente la respiración sirve para absorber energía: en la Escuela Taoísta se concede gran importancia al masaje que el diafragma le da a los órganos internos, tanto es así que el diafragma es llamado segundo corazón, puesto que al presionar el hígado bombea la sangre con mayor capacidad hemodinámica que el mismísimo corazón.

Puesto que el hígado se sitúa debajo del diafragma en la parte derecha, se puede comprobar cómo la acción de bombeo es muy poderosa. Pero además de esto la respiración limpia los tejidos de toxinas, depura la corriente sanguínea, estimula las secreciones de hormonas y mejora la resistencia y la inmunidad.

El Doctor Sun Ssu-mo, autor de la compilación del Clásico de Medicina interna del Emperador Amarillo dicen en sus “recetas preciosas”.

Cuando se practica la respiración correcta, la miríada de enfermedades no se presentan. Cuando la respiración está deprimida o forzada, surgen toda clase de afecciones. Quienes desean cultivar su vida deben primero aprender los métodos correctos para controlar el aliento y equilibrar la energía. Estos métodos de respiración pueden curar todas las enfermedades, grandes y pequeñas“.

En Oriente, la respiración se considera una ciencia: en China y Japón es el Quigong, en la India es el Pranayama. Pero en occidente ni siquiera hay un término específico para los ejercicios respiratorios. Sin embargo los estudios occidentales modernos confirman la teoría de que el aire transporta “nutrientes” necesarios para el organismo. En concreto, estos “nutrientes” son transportados por los iones negativos, que se encuentran en la proporción de 3 a 1 en el aire puro de la montaña o en el bosque, mientras que en la ciudad esta proporción se invierte hasta llegar a ser de 1 a 500 en el interior de los edificios de oficinas. En la naturaleza el aire es ionizado naturalmente por las radiaciones de onda corta procedentes del sol y otros rayos cósmicos. El movimiento y evaporación de grandes masas de agua también ayuda en este proceso. Por eso el aire puro de las montañas refresca y vigoriza hasta el punto de que un labriego trabajando 8 horas duramente no está tan cansado como un oficinista que se ha pasado las mismas ocho horas entado tras un escritorio.

Breve recorrido anatómico por los pulmones

La primera parte del aparato respiratorio consta de las fosas nasales y de su apéndice facial o nariz. Aquí es importante señalar un dato anatómico, habitualmente pasado por alto: en las fosas nasales existe un tejido retráctil que alternativamente permite el paso del aire por una fosa o por la otra, según si dicho tejido está relajado o erguido.

  • Cuando el aire penetra por el lado izquierdo (yin), el cuerpo está preparado para las funciones mentales y pasivas.
  • Cuando el aire penetra por el lado derecho (yang) es cuerpo está preparado para la acción.

Este cambio se produce de forma natural cada 2 horas, y conviene adaptar nuestra actividad física o mental a este ritmo. Si uno de los agujeros se tapona por la mucosidad, es conveniente limpiarlo inmediatamente, porque si permanece tapado el equilibrio yin y yang del organismo se altera e inmediatamente aparece la enfermedad.

También tenemos en el aparato respiratorio la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios y finalmente los pulmones. El segmento superior es común con el aparato digestivo, lo que nos permite respirar por la nariz o por la boca indistintamente, aunque no es lo mismo en términos de energía.

La laringe está al servicio de la fonación y se halla constituida por un armazón cartilaginoso y recubierto de mucosa. Está separada de la faringe por la epiglotis (hay que relajar la glotis para avanzar en el Hatsurei-Ho, puesto que si se mantiene cerrada y en tensión, los pulmones, que cuelgan de los bronquios, están levantados unos 5 cm. Relajando la glotis los pulmones bajan, descansan y los músculos de la glotis se relajan).

La traquea es un conducto cartílago-músculo-membranoso de unos 10 centímetros, que termina bifurcándose en dos conductos que son los bronquios principales que llevan el aire a los pulmones.

El bronquio derecho es más largo, más recto y de mayor calibre que el izquierdo.

Lo pulmones, literalmente colgados de los bronquios, son dos “sacos” arrugados que solo se expanden completamente durante la inhalación profunda, repletos de las terminaciones bronquiales llamadas bronquiolos, que a su vez se subdividen en terminaciones llamadas alvéolos, que es donde se produce el intercambio de oxígeno y CO2. Los pulmones se hallan divididos en lóbulos: el izquierdo tiene dos lóbulos y el derecho tres.

Hay que destacar que los lóbulos pulmonares actúan como pulmones independientes, hasta el punto de que uno de ellos puede colapsarse y dejar de funcionar mientras los otros lóbulos del mismo pulmón continúan funcionando normalmente.

Los lóbulos inferiores están controlados por los músculos intercostales del tórax y los lóbulos superiores, más pequeños, son accionados por las clavículas. El número de alvéolos es mayor en los lóbulos inferiores, por lo que la respiración abdominal, siendo más lenta, es más oxigenante que la torácica.

Partiendo de una postura relajada dirigir la atención hacia la respiración, sin modificarla. Observar el lugar donde se manifiesta, la amplitud, la frecuencia. Así tomamos conciencia de la respiración espontánea, involuntaria . Generalmente está respiración se localiza en la región abdominal (pequeña dilatación y retracción de la zona ventral superior), es de pequeña amplitud y su frecuencia suele ser aproximadamente de 16 por min.