Yoga y Arte

VINYASA, KARANA y ASANA

VINYASA

Nyasa- Santificar, lograr un estado meditativo mediante la concentración en un punto y a continuación liberar el punto de atención.

Vi- Colocar en una forma determinada de acuerdo a un contexto o falta de él.

Se suele traducir como unión de movimiento y respiración.

Vinyasa se relaciona con un movimiento fluido y dinámico basado en la unión de una secuencias de posturas (asana) con la respiración (inspiración y espiración). Fuerzas opuestas de ascenso y descenso, de activación y relajación, de expansión y contracción. Con práctica, la mente encuentra la calma a través de la observación consciente de la fluidez.

La práctica física dinámica ayuda a depurar el organismo, a crear ligereza y a evitar el estancamiento, tanto físico como mental ayudándonos así adquirir una visión interna y externa clara y ecuánime.


Karanas

Existe una variedad de asanas que realizadas en movimiento coordinado con la respiración se convierten en karanas, por su dinámica corporal, flexibilizan el cuerpo preparando así los asanas.

También usados como ejercicios para restablecer un eficaz movimiento respiratorio, si queremos lograr una respiración profunda, ante todo es necesario poder espirar a fondo.


ASANA

Es en el yoga donde surge el asana o postura, cuya raíz procede del verbo as que significa ser, por una parte, define una identidad y sirve de unión entre dos términos y por otra parte designa la existencia, la realidad de un individuo. El sentido es tener existencia, encontrarse en realidad, lo que viene a expresar lo consistente y lo verdadero, El Ser.

Esto se considera ante todo una experiencia y no un simple ejercicio, que tiene como objetivo un estado, una forma de situarse, de encontrar su lugar, más que de actuar; dejando hacer en lugar de querer hacer constantemente, sin competitividad, progresando en su propio ser.

En los yoga sutras de Patanjali los asana deben ser firmes y confortables – Sthira sukham asanam – la unión armoniosa entre la estabilidad y la fluidez, la fuerza y la flexibilidad, el rigor y la suavidad, donde tiene lugar la trasformación.

Práctica y objetivos del asana

La práctica del asana va a permitirnos;

  • Potenciar nuestro cuerpo.
  • Ampliar nuestra respiración y movilizar energías bloqueadas.
  • Crear condiciones favorables para la relajación y sobre todo concentrar y unificar nuestra mente, que es la base de todo trabajo en yoga.

Para beneficiarse de todos los efectos enunciados, se deberá al mismo tiempo realizar el asana con consciencia y escuchar el cuerpo. Esta comunicación va a permitir respetar los siguientes requisitos.

  • Dosificar y regular el esfuerzo.
  • Mantener la posición el tiempo adecuado, que irá incrementándose gradualmente.
  • Controlar la respiración según un ritmo conveniente.
  • Centrar el esfuerzo en la zona o zonas que deben trabajarse, relajando todas las demás (incluir la cara).
  • Concentra el pensamiento en los puntos o zonas específicos de cada asana, lo que multiplica sus efectos.

Recuerda que toda postura corporal corresponde y desarrolla una actitud psíquica.

  • Lo contraído se distiende y se estira.
  • Lo rígido se vuelve flexible.
  • Lo blando se tonifica.
  • Lo amorfo fluye hacia la forma.
  • Lo separado se reencuentra.

En el silencio, imágenes o movimientos mentales procedentes del subconsciente afloran a la superficie y nos hacen comprender y superar los residuos energéticos.

Fases del asana

El asana consta de dos fases:

  • Fase dinámica; que es el trayecto desde la posición de partida del propio asana. Durante la fase dinámica es necesario coordinar la respiración con el movimiento, a un ritmo lento, sin brusquedades, con un máximo de atención, lo que lleva consigo automáticamente la interiorización. Al trabajar físicamente de esta manera, además de todos los beneficiosos efectos fisiológicos, la atención y la concentración son obligadas, con la consiguiente mejora mental.
  • Fase estática; mantener la posición correctamente durante un número determinado de respiraciones. Después volver a la posición de partida al mismo ritmo lento que a la ida. Acabado el asana, pasar a una breve fase de relajación.

Clasificación y contenido del asana

Se distinguen los asana de concentración y meditación, en los que prevalece la firmeza y estabilidad (sthira), y comodidad (sukham) y el resto de los asana, que tienden a flexibilizar, fortalecer e integrar el cuerpo en pro del primero.

Actuamos sobre la columna vertebral para liberar nuestra energía vital y permitir así un perfecto funcionamiento del sistema nervioso central (médula espinal, cerebro…) que va a coordinar, regular y unificar la mente, evitando así dispersiones.

Para hacer un estudio más ordenado clasificaremos los asana en los siguientes grupos según las distintas formas, que adopte la columna vertebral con relación a los miembros y la cabeza.